La Copa Mundial de la FIFA 2026 entra al debate por razones que van más allá del fútbol. Amnistía Internacional advirtió que el torneo en México, Estados Unidos y Canadá corre el riesgo de convertirse en un escenario de represión y en una plataforma de prácticas autoritarias, por lo que urgió a gobiernos anfitriones, FIFA y patrocinadores a proteger los derechos de la afición, periodistas, jugadores, trabajadores y comunidades locales. En paralelo, en Estados Unidos se realizaron las marchas “No Kings”, con participación estimada de 8 millones de personas y más de 3,300 protestas contra Donald Trump.