La tensión entre Israel, Irán y Estados Unidos entró en una fase crítica luego de que el presidente Donald Trump anunciara una pausa de 5 días a los ataques contra infraestructura energética iraní, condicionada al avance de conversaciones. En paralelo, Irán amenazó con cerrar el estrecho de Ormuz, mientras la OMS advirtió que los ataques a instalaciones nucleares como Natanz y Dimona colocan al conflicto en una fase “peligrosa”. Autoridades iraníes reportaron la muerte de al menos 210 niños y daños en casi 300 centros de salud.