En entrevista con Carmen Aristegui, Denise Dresser sostiene que el descarrilamiento del Tren Interoceánico “no fue solo un accidente”, sino un patrón: prisa política, opacidad administrativa y desprecio por controles técnicos. Señala que, ante tragedias en obra pública, suele culparse a “los de abajo” mientras se protege a “los de arriba”.