La politóloga Denise Dresser aseguró que los nuevos lineamientos para la protección de las audiencias representan "una nueva mordaza". Señaló que, si bien parecerían difíciles de objetar porque incluyen la obligación de contar con un código de ética para los medios y de diferenciar la información de la opinión, el problema surge cuando el Estado decide qué es veraz y qué no.