Después de poco más de un mes de competencia, 104 partidos y un Mundial organizado de manera conjunta por México, EE.UU. y Canadá, España se proclamó campeona del mundo al derrotar 1-0 a Argentina en tiempos extra, con lo que conquistó la segunda Copa del Mundo de su historia, 16 años después del título conseguido en Sudáfrica 2010.