La reapertura del Estadio Banorte, antes Estadio Azteca, rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026, dejó mucho más que un 0-0 entre México y Portugal. En entrevista con Carmen Aristegui, Enrique Beas hizo un balance crítico del evento: boletos con precios muy altos, problemas de acceso, zonas con poca o nula visibilidad, fallas de conectividad, pantallas sin terminar y una experiencia que dejó molestia entre miles de aficionados. También señaló que el inmueble y su periferia todavía muestran rezagos importantes a pocos días de una nueva etapa rumbo al Mundial.